viernes, 14 de enero de 2022
miércoles, 22 de diciembre de 2021
Introducción.
Como tal vez les
ocurre a muchas personas, yo he transcurrido una buena parte de mi vida en
piloto automático, dejándome llevar por las circunstancias. Sin embargo, en
determinado momento, me di cuenta de que siempre podemos transformarnos para
mejorar, que podemos crear una vida de acuerdo a nuestro propio diseño.
Cuando se
desactivó el “piloto automático” comencé a preguntarme por qué y cómo encontré
una salida conveniente frente a circunstancias extremas o cómo tomé la decisión
adecuada en cuestión de segundos. Descubrí que, además de la intervención
divina, contamos con capacidades de las que no siempre estamos conscientes.
Comencé de manera intuitiva y luego conscientemente a confiar en esa fuerza que
nos permite sobrevivir y encontrar la mejor solución en cada ocasión.
Todos sabemos
que las decisiones se toman con intervención de la razón, la intuición, el
instinto y la emoción; desconozco cómo se combinan y cómo se reparten la tarea,
pero cada componente hace su aporte. Sin embargo, tendemos a considerar que la
razón y la emoción son antagónicas, perdiéndonos la posibilidad de aprovechar
su accionar como mecanismos asociados. Actualmente, de manera deliberada,
después de agotar el análisis racional, dejo que la intuición y la emoción me
guíen (1). Me voy a dormir con la cuestión a resolver en la mente y muchas
veces despierto con la respuesta adecuada. Siento como si dos partes de mí
trabajaran de manera colaborativa para encontrar una solución. Y es realmente
así: el cerebro, cuando no encuentra las respuestas en modo focalizado, lo hace
en modo difuso.
Cuento esto porque una parte de los temas que se tratan en este anuario
están relacionados con la importancia de darle espacio a la emoción y la
intuición.
Otro de los
aspectos que analizaremos es el efecto de las creencias, la educación y el
entorno en nuestro comportamiento. Y aquí encontramos que la información
recibida en la niñez, si lo permitimos, nos puede condicionar para siempre.
Los que nacen en
un ambiente potenciador cuentan, desde el inicio, con muchas herramientas que
los llevarán a un desenvolvimiento exitoso ya sea por un mejor acceso a
educación de calidad o a la incorporación de conductas positivas por la simple
observación del accionar de sus padres.
Quienes nacen en un medio adverso, sin embargo, pueden revertir esas condiciones.
En algunos casos, otras personas les ayudan a descubrir sus potencialidades y a
desarrollarlas, como ocurrió con Dalí, que atribuye a su esposa esa influencia
benéfica. Los que no cuentan con este tipo de soporte, tienen que descubrir por
sí mismos las herramientas que les permitirán mejorar su calidad de vida.
Lamentablemente
hay muchas personas que transcurren en “piloto automático”, atribuyendo a sus
condiciones de origen (clase social, sexo, nacionalidad) sus desventuras o
esperan que alguien, generalmente el Estado, resuelva todos sus problemas.
Estoy convencida
de que cualquier persona, independientemente de la educación recibida y la
influencia de su entorno, puede tomar el control de su vida en el momento que
decida hacerlo. Por esta razón elaboré este anuario, básicamente destinado a
quienes no están conformes con lo que son, hacen o tienen, y quieren iniciar un
proceso de auto transformación consciente.
Seguramente notarán que se reitera el efecto de las creencias en
relación a diversos tópicos, precisamente porque son estas las que nos llevan a
actuar y a decidir de determinada manera. Tomando la analogía que hace Gregg
Braden (2) entre nuestra mente y las computadoras, diremos que el sistema
operativo estaría representado por la conciencia, los programas serían las
creencias en base a las cuales construimos la realidad y damos respuesta a los
estímulos, los datos con los que alimentamos el sistema son nuestras
percepciones y la información que surge del procesamiento, los resultados
obtenidos.
El cambio de paradigma
que propongo consiste en dejar de ser espectadores para convertirnos en
co-creadores de nuestra vida. Ser personas proactivas en lugar de reaccionar en
función de los estímulos, poniendo en práctica estrategias que nos permitan
mejorar la calidad de nuestra vida. Los viejos preconceptos y hábitos dejarán
de condicionarnos en la medida que seamos conscientes de ellos y decidamos
desactivarlos.
Tengo la certeza que
todos pueden encarar esta transformación. Lo que se requiere es una mente
abierta, la convicción de que se logrará el objetivo y el entusiasmo necesario
para iniciar el proceso. El cambio no debe iniciarse desde un DEBO sino desde
un QUIERO, no en el deseo de otros sino en nuestras propias expectativas.
El querido amigo MAC nos
hace una sugerencia o una pregunta y, a partir de allí, desarrollamos
brevemente la consigna. En el reverso de la página encontrarás ejercicios
relacionados con la propuesta y un espacio para hacer tus anotaciones y
confidencias a
MAC
viernes, 19 de noviembre de 2021
La Real Academia Española define disrupción como rotura o interrupción brusca. La innovación disruptiva es una tecnología o un proceso que de un momento a otro produce un cambio, generalmente solucionando un problema existente. Lo disruptivo no es en realidad la tecnología, sino los cambios que esta provoca.La innovación disruptiva - Primera Parte
1- Digitalización: es un proceso mediante el cual algo que se guardaba en soporte físico se conserva mediante dígitos. Antes las fotografías se presentaban en papel, luego las cámaras digitales permitieron guardarlas en forma de bits. Cuando algo se digitaliza se distribuye rápidamente y se vuelve accesible para muchas personas.
2- Decepción: Las nuevas tecnologías tienen un crecimiento lento al principio y los usuarios descubren que no satisface sus expectativas. Este tramo es rápidamente superado y el crecimiento exponencial ya no se detiene.
3- Disrupción: la nueva tecnología alcanza un punto en que supera a la anterior y la reemplaza.
4- Desmonetización: la nueva tecnología evapora los ingresos de las empresas que aplicaban la anterior.
5- Desmaterialización: es la evaporación de los bienes en sí mismos. Los smartphones hicieron desaparecer a las calculadoras, las máquinas fotográficas y las filmadoras en los usos cotidianos.
6- Democratización: los precios bajan y todos pueden acceder al producto.
Son ejemplos de la innovación disruptiva las impresoras 3D, la inteligencia artificial, internet, etc. Todo está cambiando de manera vertiginosa: hace 50 años para averiguar un dato teníamos que ir a la biblioteca, solicitar el auxilio del bibliotecario para identificar el libro adecuado y buscar en este la información. Con suerte lo lográbamos en un par de horas. Hoy en unos segundos, desde nuestro teléfono celular o computadora tenemos acceso a todo. Ha cambiado la forma de comunicarnos, de entretenernos, de almacenar y acceder a la información, de viajar y buscar alojamiento, de comprar, realizar pagos y muchas cosas más.
El modelo de crecimiento exponencial, no solo describe el proceso que siguen las nuevas tecnologías digitales, sino que puede ser un conjunto de reglas a tener en cuenta al momento de desarrollar un proyecto.
El cambio afecta a todos y a todo y seguirá haciéndolo para siempre. Lo más notable es que lo que hoy es novedoso, mañana pasará a ser obsoleto. Constantemente están apareciendo nuevos productos y servicios que hacen que los anteriores desaparezcan. Surgen nuevas empresas que satisfacen mejor y con un precio más accesible a un conjunto mayor de consumidores. Estos cambian sus hábitos de consumo, las empresas conocen mejor nuestras preferencias que nosotros mismos y nos brindan mecanismos facilitadores para realizar operaciones que antes eran imposibles: podemos comprar un auto sin concurrir a la concesionaria excepto en el momento de firmar la documentación para su registro y retirarlo.
Esto representa un constante desafío para las empresas, emprendedores y profesionales que tendrán que buscar procedimientos y sistemas novedosos para ofrecer un mejor servicio al cliente. Como ejemplo de la transformación podemos citar que en la página de la universidad de Cambridge[2] ) se presenta el programa de “Disrupción digital-estrategias de trasformación digital”, diseñado no solo para que los ejecutivos comprendan el alcance de la disrupción sino para convertirse en agentes de ella.
Todos los sectores se ven y se verán afectados, desde los ya mencionados como suministradores de bienes y servicios como la seguridad social, las relaciones laborales, la forma en que los estados lograrán obtener sus recursos y por supuesto la educación.
Las expectativas de vida aumentan por lo que deberán adecuarse los sistemas de seguridad social, muchas profesiones y oficios desaparecerán, ya que no se necesitarán tantos empleados bancarios, ni asesores de seguros, los traductores podrán ser reemplazados por aplicaciones, los camiones no necesitarán conductores, ni los supermercados cajeros. Por supuesto surgirán otros nuevos empleos con características que ni se nos ocurren hoy. Tal vez el trabajo en relación de dependencia sea reemplazado, en muchos casos, por contratos para el cumplimento de un objetivo específico. Los gremios deberán adaptarse y aliarse con la tecnología en lugar de obstaculizarla como ha ocurrido frecuentemente. Hasta los estados deberán encontrar métodos creativos para recaudar ya que las empresas se instalarán en los países que resulten más beneficiosos y desde allí prestarán sus servicios. Los impuestos bajos, la seguridad jurídica y las facilidades en cuanto a tramitación serán incentivos que deberán ser tenidos en consideración por parte de los gobiernos si pretenden atraer inversiones.
Los cambios en el mercado laboral han adquirido una velocidad nunca vista hasta ahora. Esto ocasiona que carreras que hoy existen desaparecerán y surgirán otras nuevas. Todos hemos pasado por periodos de duda al iniciar el secundario, la universidad o elegir una especialización, pero ahora las decisiones que tome un joven estudiante pueden indicar grandes diferencias en su vida futura. Los jóvenes deben estar preparados para esto.
(1)Uno de los fundadores de Singularity University
https://www.ted.com/talks/peter_diamandis_abundance_is_our_future?language=es#t-174535
Abundancia El futuro es mejor de los que piensas.
miércoles, 17 de noviembre de 2021
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viernes, 5 de noviembre de 2021
La mayoría de las personas adquiere la tendencia a postergar las tareas que le disgustan, entre ellas el trabajo y el estudio. Actualmente tenemos muchas distracciones que nos llevan a aplazar la iniciación de las actividades, como ver qué hay de nuevo en Facebook, Twitter, WhattsApp o el correo electrónico. Podemos dedicar una hora a estas tareas y dejar de lado la actividad principal. Otra modalidad es prepararnos una taza de café, buscar el lugar adecuado para instalarnos a leer, iniciar una tarea intrascendente y muchas otras artimañas que van demorando el comienzo de la actividad.
Los estudios basados en imágenes del cerebro
han demostrado que cuando pensamos en realizar una tarea que nos disgusta, se
activan los centros del dolor, es como que la anticipación provoca malestar.
Sin embargo, cuando comenzamos la tarea, el disgusto desaparece. La experta en
aplazamiento Rita Emmett considera que “el temor a hacer una tarea consume más
tiempo y energía que la tarea en sí” y menciona dos reglas para evitarlo:
1-
Ignore cualquier cosa que no sea lo que tiene que
hacer (no atienda el teléfono, no mire Facebook)
2-
No se permita descansos hasta concluir la tarea.
Tim Urban, autor del blog WAIT BUT WHY en
una charla para TEdx, refleja con mucho humor el fenómeno de la
procrastinación. Dice que dentro de nosotros conviven tres personajes: un
timonel que toma decisiones racionalmente, un mono que se centra en la
gratificación inmediata a quien escuchamos cuando dejamos pendiente alguna
tarea para dedicarnos a algo más placentero y el monstruo del pánico que entra
en acción cuando se acerca la fecha del examen o de la entrega.
Una vez que nos hemos reconocido como
procrastinadores podemos comenzar una rutina que nos permita eliminar o, al
menos reducir el efecto de este hábito nocivo. Entre otros sugiero lo
siguiente:
- ·
Hacer, cada noche, una lista de las actividades que
realizaremos el día siguiente.
- ·
Evitar las distracciones.
- ·
Colocar un timer y ponernos a trabajar por 25
minutos ininterrumpidos.
- · Concentrarnos en el proceso, no en el resultado. En
lugar de decir voy a escribir 5 hojas, proponerse escribir durante 25 minutos.
- ·
Cuando se cumple el plazo recompensarnos con algo
gratificante y volver al trabajo.
- · No nos engañemos realizando otra tarea más agradable. La que nos disgusta nos estará esperando y los plazos siguen corriendo.
viernes, 8 de octubre de 2021
Introducción
Si
bien este libro está dedicado a todos aquellos que creen que tienen muchas
competencias y un cerebro muy poderoso, pero nadie les ha entregado el manual
de funcionamiento, notarán que he dedicado muchas páginas a temas que
aparentemente no tienen relación directa con el aprendizaje. Esto se debe a que
estoy convencida de que, para lograr éxito necesitamos tener mucha fe en
nosotros mismos y deshacernos de las creencias limitantes. También tenemos que
conocer cuáles son las expectativas futuras y las posibilidades que nos brinda
nuestro país y el mercado laboral en general.
Algunas
personas nacen en familias que los incentivan desde niños, les brindan apoyo y
logran que desarrollen características y actitudes propias de las personas
exitosas. Otros son intuitivos y, aunque el medio no sea tan propicio,
encuentran la forma de realizar sus sueños. En este grupo se encuentran
personas como Charles Chaplin, quien expresa con suma claridad su enfoque de la
vida en una corta frase
“Hay que tener fe en uno mismo. Ahí reside el secreto. Aun cuando estaba
en el orfanato y recorría las calles buscando qué comer para vivir, incluso
entonces, me consideraba el actor más grande del mundo. Sin la absoluta
confianza en sí mismo, uno está destinado al fracaso”. Aquí se refleja categóricamente su
pensamiento y seguramente el motivo de su éxito.
El
tercer grupo está formado por aquellos que nacen en condiciones adversas, pero
en algún momento de sus vidas encuentran a una persona que los valora y los
ayuda para que sus talentos puedan aflorar. Este sería el caso de Salvador
Dalí, cuyo padre era tremendamente crítico y lo juzgaba con dureza,
pronosticándole un futuro nada promisorio. Esta mala relación se agravó cuando
fue expulsado de diversas escuelas por su mala conducta. Sin embargo, consiguió
ser muy exitoso. Él atribuye su genio a la herencia genética y a la fortuna de
haber conocido a su mujer Gala, que fue quien lo ayudó a expresar todo su
talento, y quien más influyó en su vida, siendo la inspiradora de sus grandes
obras.
Finalmente
hay un cuarto grupo que está integrado por quienes, independientemente del
ambiente en que nacen y de las personas que ejercen influencia sobre ellas,
descubren la forma de llevar adelante sus deseos y cumplir sus sueños. En este
segmento estamos todos incluidos o podemos estarlo. La mayoría de nosotros
tenemos la posibilidad de elegir adónde queremos llegar y lograrlo,
independientemente de la familia y el ambiente en que hemos crecido.
Me
contaron una historia de dos hermanos cuyos padres eran alcohólicos, por lo que
crecieron rodeados de carencias. Cuando fueron adultos cada uno tomó un camino
diferente. Uno de ellos se convirtió en empresario exitoso y el otro en
alcohólico crónico. En una oportunidad en que fueron entrevistados se les
preguntó cómo habían llegado a esa situación. Las respuestas fueron
coincidentes: ¿Qué otra cosa podía ser, con la familia en la que nací?, pero
los resultados totalmente opuestos. Mi impresión es que el primero observó su
realidad, eligió lo que quería hacer de su vida y dedicó su energía y
entusiasmo a lograrlo. El segundo lamentablemente se dejó llevar por las
circunstancias.
Porque
estoy convencida de que todos tenemos la posibilidad de elegir, tomar el
control de nuestra vida y crear el futuro que queremos, es que dedico una buena
parte de este libro a exponer las técnicas y estrategias que podemos aplicar
para cambiar nuestra mente y creencias, reconocer nuestras emociones y
gestionarlas eficientemente. También analizo las herramientas de las que
disponemos para emprender el proceso de cambio intencionado logrando
convertirnos en la persona que queremos ser, la que hace lo que disfruta y por
lo tanto lo hace bien. Considero que esa transformación es un paso previo para
aplicar con éxito métodos tendientes a realizar un aprendizaje más profundo,
memorizar, prepararse bien para un examen, aprovechar los fracasos para avanzar
hacia el objetivo, etc. En síntesis, para aprender a aprender exitosamente,
previamente hay que aprender a SER.
A
lo largo de mis años de docencia he notado que el entusiasmo, la fe en uno
mismo y los objetivos claros, elementos fundamentales para cualquier
emprendimiento, son aspectos ausentes en los estudiantes del nivel secundario e
inclusive en algunos universitarios. Es por esta razón que la primera parte del
libro la dedico a la tarea previa para una siembra exitosa.
Mientras
escribía este texto he realizado una encuesta entre amigos, alumnos y
conocidos, preguntándoles en qué aspectos del aprendizaje habían tenido
problemas y a qué los atribuyen. Las respuestas fueron variadas, pero me llamó
particularmente la atención que las personas más jóvenes consideraban que sus
dificultades se originaban en la dilación o procrastinación, la dificultad con
el pensamiento abstracto y la falta de metodología en el aprendizaje. Otros
manifestaron la importancia del factor emocional, por ejemplo, saber que una
materia es filtro en el inicio de una carrera universitaria o la fama de un profesor que puede generar miedo
y cierto pesimismo. Afortunadamente
estas causales están dentro del ámbito de lo que cada uno puede mejorar.
Solamente
en un par de respuestas la responsabilidad se le atribuyó a algún profesor,
contenidos y otras situaciones externas y ajenas al alumno. Esto me llevó a
incluir un análisis sintético de la forma en que atribuimos los resultados de
nuestras acciones, ya sea a factores personales o circunstanciales, y las
consecuencias de esta atribución.
Por
último, dado que el contexto tiene incidencia y de alguna manera puede
determinar el éxito o el fracaso en una profesión y considerando que vivimos en
un mundo cambiante donde la incertidumbre ha reemplazado a las certezas también
he analizado los avances tecnológicos y las expectativas futuras con respecto a
la sociedad en que deberá interactuar y desempeñarse alguien que está cursando el secundario o la universidad.
La
propuesta consiste en cambiar la manera en que nos relacionamos con el
aprendizaje. Básicamente es dejar de pensar en las debilidades y centrarnos en
las fortalezas, utilizar estrategias apropiadas e independientemente de la
calidad del docente, del sistema, los contenidos y el entorno, que cada
estudiante decida el camino a seguir para lograr sus objetivos. En síntesis,
aprender “a pesar de todo”, cambiando la mentalidad y la motivación.
Y
es mi más profundo deseo que estas páginas, fruto de la observación y el
aprendizaje, puedan servir para que cada lector encuentre la forma de hacer
surgir todos los talentos con que ha sido bendecido.
